lunes, enero 07, 2008

Escritores Jovencitos

Últimamente, en esto del fantástico, se está poniendo un tanto de moda el escritor adolescente. Me explico, no un escritor que escriba para adolescentes si no un escritor que el mismo es todavía adolescente. Creo que fue el autor de “Eragon” el que hizo saltar la liebre pero pronto han surgido otros, incluido uno autóctono para mayor regocijo de los periodistas a los que este tipo de noticias les encantan, no hay nada como un friki para animar las páginas de cultura de un dominical.
La mayoría de estos chavales escriben Fantasía, lo que no deja de tener su lógica, dado que es el género de moda y la sombra de Tolkien casi siempre es alargada. Sus edades oscilan entre los 11 y los 17 años, parece que cuando llegan a la mayoría de edad dejan de ser atractivos para los medios de comunicación.
No voy a debatir sobre la calidad de sus obras, reconozco que las copias timoratas de “El Señor de los Anillos” o de Harry Potter no están entre mis gustos. Pero, a pesar de todo, no me importa romper una lanza a favor de ellos. Y es que, la mayoría, han recibido unas críticas brutales y se les ha puesto a caer de un burro. Como era de suponer, pronto apareció el sambenito de que “son demasiado jóvenes para escribir”.
Bueno, vamos a recordar a que edad publicaron por primera vez alguno de los autores de ciencia ficción más clásicos: C. M. Kornbluth 17 años, Robert Bloch 18 años, Frederick Pohl 18 años, Fritz Leiber 19 años, Isaac Asimov 19 años, James Blish 19 años, Damon Knjight 19 años, Ray Bradbury 20 años, John W. Campbell 20 años, Jack Williamson 20 años, L. Sprague de Camp 20 años, Hal Clement 20 años.
Todos ellos se iniciaron entre 1938 y 1944 la edad de oro de los pulp. Una época donde ser joven no era raro sino habitual. Asimov se consideraba “viejo” por publicar su primer relato con 19 años y Heinlein era visto como una rareza por haber empezado a escribir en la treintena. Las cosas fueron cambiando poco a poco hasta que, por ejemplo, en los años 80, Ramsey Campbell ocultase sus 17 años a su editor August Derleth antes de que este accediese a publicar su primera antología de relatos.
Por tanto, escribir en la adolescencia, tardía o no, es relativamente habitual y sólo una sociedad como la nuestra, pretendidamente igualitaria pero siempre pendiente de buscar al rarito para mofarse de él, puede ver en esto una noticia.
Máxime si tenemos en cuenta que publicar a edades muy tempranas no es raro en la literatura mainstream, y ahí tenemos los casos de Scott Fitzgerald, Truman Capote o Ana María Matute. Es el hecho de que estos chavalines escriban fantasía lo que los convierte en noticia no el hecho de escribir a edades tan tempranas.
Por último, al final si voy a hablar de la calidad de estos autores, aunque no he leído a ninguno de ellos. Se les acusa de ser malos escritores y de copiar con demasiada fidelidad, cercana al plagio, a sus ídolos. Personalmente, no me parece ni raro ni malo. Pocos escritores nacen sabiendo y casi todos (Heinlein podría ser una excepción en nuestro campo) sufren un largo aprendizaje. Si uno lee los relatos primerizos de Asimov y demás tiene que reconocer, a la fuerza, que son bastante malejos y copias baratas de sus mayores de aquellos años (Leinster, “Doc” Smith, Weinbaum). Aquellos autores tuvieron la inmensa suerte de trabajar para el mercado pulp, que se nutría fundamentalmente de relatos, un tipo de narrativa donde el proceso de aprendizaje es bastante más sencillo (en número de páginas) que frente a una novela.
¿Es culpa de estos chavales el que ahora, ya no la novela, si no la trilogía sea el modelo a seguir?
En cualquier caso esperemos que se les de más oportunidades para desarrollar sus talentos, aunque con el darwinista mercado editorial que vivimos lo tienen crudo.

2 Comments:

Blogger Carlitos said...

Hombre, pero no lo hacen por ser escritores jóvenes, sino por el sota-caballo-rey que existe en la crítica del género: para las revistas literarias generalistas, la fantasía es Tolkien, Harry Potter (quien ha tenido que luchar para tomarse en serio) y copias de estos dos últimos, y para el lector de ciencia ficción la fantasía, de por sí, es una mierda. Juntale que el crítico es un escritor fracasado en gran parte de las ocasiones, y ya te encuentras un buen número de razones freudianas para que toda esta gente sea convenientemente machacada :)

mié. ene. 09, 01:29:00 p. m. 2008  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Todo lo que dices es cierto pero, además,noto un cierto aire de exhibición de fenómeno de feria a la hora de hablar del tema en determinados medios. No sé, igual soy demasiado susceptible.

mié. ene. 09, 07:45:00 p. m. 2008  

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