miércoles, octubre 24, 2007

Memoria Recuperada. "La Telaraña entre los Mundos" de Charles Sheffield


La traducción, de un buen nivel, es de Diana Trujillo. Además, encontramos la introducción general y la nota biográfica de Miquel Barceló, así como un prólogo de Arthur C. Clarke (señalando que el libro no es un plagio de “Las Fuentes del Paraíso”), y un capítulo científico en el que Sheffield especula sobre la posibilidad real de construir un ascensor espacial.
La historia en su época fue novedosa, aunque Clarke sacase el mismo año una novela similar sobre el mismo tema. Estamos hablando sobre la construcción de un gigantesco “ascensor espacial” (el Tallo de Habichuela) desde la Tiera a una órbita geosincrónica que haría innecesarios los cohetes. El eje del relato son las dificultades de construcción de semejante engendro. Pero existe una segunda línea temática igual de importante referida a las relaciones de Merlin (el protagonista) con Regulo (el empresario que financia el proyecto) y la búsqueda de los asesinos del padre de Merlin (oscuramente relacionados con Regulo).
Quizá el toque mas cf del libro no sea tanto el Tallo de Habichuela si no la sociedad del futuro que se describe (estamos en el siglo XXII): riqueza para todos y la más colosal obra de ingeniería nunca hecha financiada por un empresario que controla todos los negocios extra-planetarios… ¡Vale, Sheffield! Espero que algún día nos expliques como desde nuestro oscuro siglo XX y en 100 años llegamos a un futuro tan rutilante. Si olvidamos ese pequeño “detalle”, por lo demás el libro es bueno (mejor que el de Clarke), con buenos personajes, una trama intensa y una buena especulación científica del futuro (al margen de los aspectos sociales). Por supuesto que hay algunos excesos de “efectos especiales” (léase si no cuando el Tallo colisiona controladamente con la Tierra) pero son perdonables. También hay paralelismos con otras obras de Sheffield, especialmente la figura de Regulo será luego copiada en el Wherry de “Entre los Latidos de la Noche”. Por suerte, y a pesar de excesos neoliberales, aquí se muestra lo peligroso de concentrar en un solo hombre el poder que posee Regulo.

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Con este libro nos topamos con uno de los pequeños escándalos que han salpicado el mundo de la cf. En 1979 dos escritores publicaron sendas novelas con el tema del ascensor espacial como fondo, uno era un maestro consagrado, Arthur C. Clarke, que sacó “Las Fuentes del Paraíso”, el otro un novel, Charles Sheffield que presentó este “La Telaraña entre los Mundos”. Inicialmente se especuló con que Sheffield había plagiado a Clarke, de ahí la nota exculpatoria de Clarke que acompaña al libro de Sheffield, hoy parece más bien que si hubo plagio fue al revés.
En cualquier caso, Clarke ganó el Hugo de ese año, en una de las decisiones más discutibles sobre este premio, ya que, siendo sinceros, y a pesar de algún acierto, el libro de Clarke es bastante flojito. Sheffield, en cambio, creo una novela bastante más decente, con fallos clamorosos (entre otros no mencionados el de intentar meter demasiadas ideas en muy pocas páginas, algo típico en un autor novato) pero mucho más divertida y entrañable que la del británico.
Con ambos autores prácticamente fuera del mercado editorial, la historia ha colocado a cada uno en su sitio, Clarke es uno de los grandes y Sheffield, como mucho, un secundario de lujo. Aún así, los secundarios pueden superar a los maestros cuando estos entran en decadencia y ese fue el caso con la publicación de estas dos novelas, tan parecidas y tan distintas.

5 Comments:

Blogger Kaplan said...

La novela tiene mejores momentos que la de Clarke (que me gustó bastante en su momento, por cierto), y sentido de la maravilla a espuertas. La imagen del castañazo o, sobre todo, la forma en que el millonario da la vuelta al Sol son dos de los recuerdos que siempre tengo cuando recurro a la maravilla en la cf. Imborrables.
En cuanto al plagio, el morro del tito Clarke es grande. Sheffield le había enviado su novela para que le diera su opinión, y Clarke le dijo que vaya casusalidad, que él estaba trabajando precisamente en lo mismo. Además, no es el único ejemplo de parecidos razonables en la obra de Sir Arthur.

mié. oct. 24, 04:12:00 p. m. 2007  
Blogger DJ said...

Lo único que he leído de Sheffield (creo recordar que en Asimov Magazine) era un ladrillo tremendo. Una historia de cf hard tiene que ser muy buena para que me guste, y la de Sheffield no lo era.

jue. oct. 25, 09:29:00 p. m. 2007  
Blogger wraitlito said...

¿Pueden darme referencia de esos otros supuestos plagios de A. Clarke?
Por cierto, para mí, lo peor suyo es la serie de Rama.
Saludos

lun. oct. 29, 09:33:00 p. m. 2007  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Sobre los supuestos plagios de Clarke que cuente Kaplan que es el que ha levantado la liebre. La serie de Rama es infame pero por que no la ha escrito Clarke si no su "negro" Gentry Lee. Es una práctica que Clartke ha perpetrado en demasiadas ocasiones (otra serie similar la de Venus Prime).
De todas formas "Cita con Rama", el original, no deja de ser una buena novela.

mar. oct. 30, 12:52:00 p. m. 2007  
Blogger Kaplan said...

Bien, en 3001 el monolito resulta ser un sofisticado aparato alienígena al que la humanidad derrota infectándole con... un virus informático. ¿Te suena?
En la maravillosa Cuentos de la Taberna del Ciervo Blanco hay un cuento sobre hormigas que parece extraído directamente de Ciudad, de Simak. Hay más cosas, pero las he ido olvidando con el tiempo.

mié. oct. 31, 10:52:00 p. m. 2007  

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