martes, abril 10, 2007

Visiones 2001


Afirmo sin dudarlo que existen dos tipos de lectores: los ratones y las ardillas. Los ratones comen cualquier cosa, lo hacen únicamente cuando tienen hambre y para saciar su apetito les vale lo primero que encuentran.
Las ardillas son más exquisitas, suelen tener intereses muy concretos (no se comen cualquier cosa) pero también son tremendamente obsesivas, buscan comida aunque no tengan hambre y almacenan compulsivamente, es como si esperasen la llegada de un largo invierno donde se sentarían alrededor de su botín y degustasen alegremente su tesoro.
Servidor es ardilla y como tal, de vez en cuando me paro a rebuscar por mi despensa y saco a la luz libros comprados hace tiempo e igualmente olvidados. Y este es el caso de este “Visiones 2001”. Hace unos meses leí su gemelo “Fabricantes de Sueños 2001” y se me quedo rondando la idea por el cerebro de echarle mano a su hermanito. Entre mi despiste, el desorden de mi biblioteca y mis muchas ocupaciones lo fui dejando hasta que un día, moviendo libros, me lo encontré y dije ¿por qué no ahora? Y dicho y hecho. Y tengo que decir que “Visiones 2001” es una muy placentera lectura. Una antología que esta por encima de otras muchas (incluidas las de autores más consagrados) y en la que creo notar el sello de su recopilador Luis G. Prado (creador de los Artifex) que consigue algo tan difícil como es lograr una aire de homogeneidad y unidad. Algo realmente encomiable si tenemos en cuenta que casi ninguno de estos cuentos comparte temas con los demás (aunque si longitud, son todos bastante cortitos).
“Quimera” de Oscar Cuevas es una Spasce Opera de rompe y rasga. Un sub-género que parece fácil pero sospecho que escribir una de batallas espaciales no lo es en absoluto. Por lo menos si se intentas conseguir verosimilitud, originalidad y emoción. La única pega de este cuento es que uno querría saber más del universo en el que transcurre.
“Auge y caídas de la biblioteca” de Pablo San Martín es una gozada. Un cuento que podría haber firmado Borges. Una fantasía sobre la invención de historias, su utilización por la política y como estas pueden llegar a ser más reales que la realidad. El cuento con el que más he disfrutado de todo el volumen.
“Día de carnaval” de Alejandro Vidal me ha dejado más frío. Su aire onírico y ambiguo no me acaba de convencer.
“Transferencia” de Ricardo Manzanero es otro de los hallazgos de este libro, breve y muy divertido es casi mejor no destriparlo, sólo decir que va de universos alternativos, de cómo librarse de la basura y de una ucronía muy bien hecha en la que la España del siglo XXI sigue dominada por una dictadura post-franquista.
“Afilada hoja de madera” de Víctor Conde es un buen cuento antimilitarista aunque algo confuso. Cuanta con potentes imágenes visuales, como es habitual en su autor, pero su desarrollo no acaba de ser todo lo redondo que uno hubiese deseado. Aún así deja un buen sabor de boca.
“Hecho con espejos” de Xavier Riesco Riquelme es un surrealista cruce entre la novela negra y Lewis Carrolll, inteligente, original y sin pretensiones, quizás su único defecto sea la ligereza con que el autor se toma un tema que podría dar para mucho más.
“La deuda de tu sangre” de Sergio Azlor es un buen relato de miedo, sencillo y sin pretensiones, que bebe de M. R. James y el terror inglés más clásico pero muy bien hecho y plenamente disfrutable a la par que terrorífico. Otro acierto.
“Magna Viperia Morphis” de José Antonio Fernández Madrigal es el más ambicioso de todos los relatos de este tomo, tanto por lo que cuenta por como lo cuenta. A mi personalmente me ha encantado pero reconozco que a muchos lectores puede dejarles un poco desconcertados. En cualquier caso es un tipo de relato que a mi me gusta y que pocos escritores se atreven a hacer.
“Viaje a la violencia” de Javier Álvarez Mesa entra en el terreno del muy nuestro sub-género de cachava y boina. Esta bien escrito pero, por desgracia, la anécdota en la que se sustenta toda la historia es demasiado escasa como para justificarla. Vamos, mucho ruido y pocas nueces aunque, repito, Álvarez Mesa borda la primera persona y el uso de la jerga.
“Vieja maldición china” de José Antonio del Valle cierra el volumen. Otra ucronía post-franquista pero un tanto fallida. Del Valle juega a ser Philip K. Dick y, por desgracia, no le sale. Una pena ya que hay buenas ideas en el cuento aunque estas no acaben de cuajar.
En resumen, una antología bastante atractiva y que la convierte en un libro a degustar por el todo friki que visite este blog.

4 Comments:

Blogger wraitlito said...

Estoy encantado con tus comentarios sobre libros, sólo que no son de los habituales en las -pequeñas - librerías que visito ( eso es un factor más a favor de que me gusten tus glosas). Por cierto ¿qué te parecen las (re)ediciones de bolsillo que está sacando byblos en ciencia ficción ?

jue. abr. 12, 10:54:00 p. m. 2007  
Blogger Derain said...

Soy una convencida de que todo libro tiene su momento para ser leído. Claro, esto no quita que compres todo lo que quieras antes!!!
Un saludo.

vie. abr. 13, 06:13:00 a. m. 2007  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Wraitlito --> Pues no, no son los habituales pero como ya dije en su momento mis gustos lectores son "peculiares". Lo que es una pena es que si vives en determinado sitio no puedes acceder a determinados títulos aunque, bien pensado, visto que los libros duran en las librerias tres meses tampoco es que los de grandes ciudades lo pasemos mejor. Siempre nos quedan las librerias de internet.
Y los libros de Byblos me gustan, siempre he sido seguidor de los libros de bolsillo baratos.
Derain --> lo malo es el sitio donde meter todo lo que compras.

vie. abr. 13, 10:18:00 a. m. 2007  
Anonymous Seleucus said...

Sí, parece un libro a tener en cuenta.

vie. abr. 13, 02:13:00 p. m. 2007  

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