viernes, julio 04, 2008

Memoria Recuperada: "La Saga del Rey Reluctante" de L. Sprague de Camp

Estamos ante una tetralogía que consta de los siguientes volúmenes: "La Torre Encantada", "Los relojes de Iraz", "El Rey que Salvó su Cabeza" y "The Honorable Barbarian". La muy chapucera Edaf sólo publicó los tres primeros tomos (traducidos por Mª Angeles Martínez Gracia el primero y Francisco Arellano los otros dos, en general, de forma aceptable), y tiene el morro de poner en las portadas "Trilogía del Rey Reluctante", para luego, en las introducciones de Alberto Santos Castillo reconocer que, realmente, hablamos de cuatro títulos. ¡Increible!
Por otro lado, no deja de resultar un tanto extraño que Edaf se decante por editar una de las sagas más anodinas de Sprague de Camp, cuya obra principal (y muy interesante y olvidada) data de los años 40. Y es que 1968 y 1971 son las fechas originales de publicación de los dos primeros tomos y 1983 del tercero (apenas se notan los 12 años entre uno y otro, todo hay que decirlo). En cuanto al cuarto, sigue inédito y me imagino que lo estará hasta el fin de la eternidad y más allá, visto el fin de la colección y el éxito de estos libros.
Y eso que Sprague de Camp no lo hace del todo mal y consigue una obra medio decente y que no se lee del todo mal. Llena de lugares comunes e inexactitudes, con bastantes errores y puntos flojos, sin embargo, la lectura de estos libros consigue enganchar al lector en una serie de aventuras típicas del género de espadas y brujería que habrán dado más de una idea a bastantes role-master. Aburridas unas, muy buenas otras, en general, todas están presentadas de una forma desenfadada y escéptica que hace muy llevadero el libro. Este soterrado sentido del humor se agradece ya que no es del todo habitual en este tipo de literatura. A destacar, sobre todo, los cuentos que salpican las novelas, auténticas historias dentro de la historia, más de una vez mucho mejores que la trama principal.
No estamos ante el típico caso de un primer libro bueno y los demás nacidos a rebufo del éxito. Se puede decir que la calidad de todos ellos anda por un estilo. Además, cada tomo cuenta una historia autoconclusiva, lo que facilita la lectura en el caso de que uno sólo tenga parte de la serie. Eso sí, a partir del segundo volumen, la saga se vuelve un tanto errática, los follones de la primera historia se olvidan con fácilidad y se inician nuevas aventuras que apenas tienen nada que ver con las anteriores. No es muy serio pero si razonablemente divertido.
El último tomo si parece cerrar la historia de una forma eficaz pero Sprague de Camp continuó el hilo con "The Honorable Barbarian" y no puedo dejar de confesar que siento una cierta curiosidad por saber como se las apañó el norteamericano para enlazar esta última continuación con las anteriores. Me imagino que me quedaré con las ganas.



Acerté, me quedé con las ganas y me imagino que así seguiré por secula seculorum. Realmente, en este caso, da un poco lo mismo, guardo pocos recuerdos de estos libros excepto esa leve sensación de rutina y ligera diversión, la actuación de un profesional honrado que hace un buen trabajo, poco imaginativo y brillante pero eficaz. En general,hay que reconocer que Sprague de Camp, un autor prolífico donde los haya, ha tenido poca suerte en nuestro país. Es, quizá, uno de los mejores artesanos pulp y aunque siguió escribiendo a todo gas, su estilo no acaba de encajar en la ciencia ficción más científica de la era Campbell. El resurgir de la fantasía épica gracias a Tolkien y el redescubrimiento de Conan (del que fue uno de sus principales artífices) le ayudó a sobrevivir en esos años inciertos.
Decía que en España ha tenido mala suerte con la edición, y me explico, aparte de esta saga menor (y de sus pastiches de Conan), otros títulos suyos han aparecido en fanzines de efímera vida, en ediciones piratas de infausto recuerdo o en editoriales sudamericanas difíciles de conseguir. Su obra más alabada, "El aprendiz de mago" y su continuación "El aprendiz se hace mago", se publicó en la mítica colección Última Thule de la Editorial Anaya, descatalogada años ha y cuyos libros son de los más complicados (y caros) de encontrar en el mercado de segunda mano. Esperemos que alguien se decida a darle una oportunidad al bueno de Sprague de Camp y que esta, y otras obras suyas, se editen y pongan al alcance de todos, especialmente ahora que lo pulp parece volver a estar de moda (no sé si se nota mucho que esos dos libros de Anaya no están en mi biblioteca). Curiosamente, el libro de Sprague de Camp más acesible hoy en día (y más decentemente editado) no es una obra de ficción, si no su biografía de H. P. Lovercraft (Valdemar, como no), y es que De Camp tiene muchas más facetas de las que, a tenor de esta pobre saga, uno podría esperarse.