miércoles, mayo 14, 2008

Memoria Recuperada: "Grendel" de John Gardner


Traducción de Camila Batlles, difícil de catalogar ya que el peculiar y extravagante estilo del autor hace que el texto suene raro en muchas ocasiones y no queda claro si eso se debe a los méritos de Gardner o a los de Batlles. En cualquier caso, no tuvo que ser un trabajo fácil.
En la portada hay una ilustración alusiva a la historia poco afortunada, en mi opinión, pero esa es una tónica habitual en la vieja colección de Destinolibro.
Una obra, como poco, compleja, no habitual y un tanto experimental. Realmente, acudí a ella un poco engañado y, cuando acabe de leerla estaba, cuando menos, un tanto desconcertado.
Pero será mejor que me explique, “Grendel” aparece citado por Pringle en su selección de “Las 100 mejores novelas de Fantasía”, y como me propuse leérmelas todas algún día, era lógico que tarde o temprano me hiciese con él. Por otro lado la crítica de Pringle es atrayente, ponía al libro bastante bien y el resumen de la novela parecía fascinante. La medieval leyenda anglosajona de Beowulf recreada en prosa moderna y desde el punto de vista del monstruo. Realmente la cosa prometía. Y como resulta que en tiempos me leí el “Beowulf” original me dije: mejor que mejor. Como, además, el libro era baratito y parecía que podía desaparecer pronto del mercado me lo compré sin dudarlo.
Y ahí llegó la sorpresa. No estamos ante una obra clásica de fantasía, sencillota y destinada a hacernos pasar un rato agradable. Estamos ante un libro breve pero complejo, lleno de prosa complicada y experimental, extraño y, muy a menudo, incomprensible. El monólogo de Beowulf resulta pesimista, raro, incoherente e inexplicable. Aparte de tremendamente crítico e intimista. Los hombres son presentados como unos seres extraños, crueles, falsos y destructores. Pero Beowulf mismo no parece mejor, su crueldad y misterio parecen un reflejo del carácter de la propia novela.

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Puede que fuese la traducción pero terminar este librito me costó lo suyo. Y no sé si realmente mereció la pena el esfuerzo. O bien es una de las cagadas de Pringle o mi paladar no está hecho para semejante manjar. A saber.
Y, por cierto, aún no me he leído todas las novelas de la lista de Pringle. Soy un hombre de proyectos pero de ahí a terminar alguno…

3 Comments:

Anonymous fonz said...

Lo leí hace un porrón de años, no entendí nada pero me parecio a medias grotesco, divertido y fascinante, es una novela que se me quedó en la memoria, de esas que de vez en cuando le das vueltas a la cabeza intentando desentrañar su sentido.

Curiosamente, a principios de este año la leí de nuevo. Y me ha parecido buenísima. Original, divertida, sigue siendo grotesca, de un sentido del humor cabrón y salvaje pero fantásticamente escrita. Y encima la entendí.

Creo que "Grendel", a pesar de lo que parece superficialmente, es un alegato en contra del existencialismo y otras filosofías pesimistas del siglo XX. El discurso del Dragón es claramente existencial y pesimista, pero no deja de ser un personaje malvado. Y la percepción que tiene Grendel del ser humano es similar. Pero Grendel no deja de simbolizar la oscuridad, lo desconocido, el abismo, la locura y la muerte que rodeaba de una forma tangible al hombre de la edad media. Y Beowulf, un héroe solar, derrota a Grendel con la clave de la novela, susurrándole al oído; por mucho que mates, que traigas el horror y la muerte, por mucho que afirmes que la existencia es absurda y no tenga sentido, después del invierno siempre viene la primavera, el esperma vuelve a formarse, la vida siempre sigue adelante.

jue. may. 15, 02:35:00 p. m. 2008  
Anonymous Max said...

Es uno de mis libros favoritos. Aúna una historia dramática con un humor negruzco y grotesco. Desde luego no es un libro nada fácil, y a menudo usa un estilo teatral, desgarrado, que parece excesivo pero no deja de ser deliberado. Y a pesar de estos excesos encierra sutilezas, y como dice fonz, el mensaje finalmente resulta ser optimista.

Por cierto, que la traducción me parece brillante, manteniendo el marcado ritmo de la escritura de Gardner y logrando transmitir una enorme carga emotiva.

dom. may. 18, 10:55:00 a. m. 2008  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Definitivamente, es cosa mía, o, por lo menos, de mi yo de 1995. Me costó y no lo disfruté. Puede que ahora, más maduro (o sea más viejo), las cosas fuesen de otra manera. En fin, algún día le daré otra oportunidad.

mar. may. 20, 09:36:00 a. m. 2008  

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