martes, abril 29, 2008

Memoria Recuperada: "La Puerta de Ivrel" de C. J. Cherryh


Traducción, normalita, de Arturo Villarrubia. La edición, en general, parece mucho más cuidada de lo habitual en la muy cutre Edaf. En la portada una imagen tipo Conan, con una maciza medio en pelotas degollando un par de guerreros. Para ser un estilo de ilustración que no me acaba de gustar no está del todo mal, otra cosa es que tenga algo que ver con el resto del libro. El volumen, además, cuenta con dos prólogos, nada interesantes, de Andre Norton y Alberto Castillo.
Como ha quedado bastante claro, ni Cherryh ni Edaf me gustan pero he de reconocer que este libro puede ser una excepción a ambas reglas. Quizá por que tanto para Edaf como para Cherryh fue su primera novela fantástica y había que guardar las formas antes de desmadrarse del todo.
En el caso de Edaf, el cuidado con que se editó este libro no tiene nada que ver con el resto de la colección, aunque ya hay indicios negativos, como que este libro pertenezca a una serie de cinco volúmenes de la que, con toda seguridad, nunca más se sabrá en España.
En el caso más concreto de Cherryh, esta primera novela la lanzó a la fama y le gano todo tipo de elogios (los de Norton un tanto excesivos, mira que compararlos con “El Señor de los Anillos”…). La novela es agradable y se lee de un tirón, ya tiene un anuncio de todos los posteriores vicios de Cherryh (historias complejas y farragosas, politiquerías absurdas, indiferencia y crueldad, ausencia de explicaciones, etc) pero hay que reconocer que la salvan algunos aspectos que, por desgracia, luego rara vez se repiten (desarrollo de la ética del guerrero, misión imposible, fatalismo de los personajes, buen estudio de sus relaciones, etc). Lástima que no siguiese este camino.

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Los que estén siguiendo esta serie de “Memoria Recuperada” pueden haberse preguntado, no sin razón, por que seguía leyendo libros de la editorial Edaf y de C. J. Cherryh si tan cargantes me resultaban. En el caso de Edaf hay una explicación muy sencilla, acababa de saldar toda su colección de CF y me había comprado casi todos los títulos. De aquella aún era capaz de leer al ritmo de compra (ahora es imposible) y eso explica el que aparezcan tantos libros de Edaf en esta serie. Por cierto, que de aquella no lo sabía pero esta colección no fue la primera incursión de la editorial en la CF, hubo otra colección haya por los 70 que tampoco se caracterizó ni por la buenas traducciones ni por una buena selección de títulos. Una editorial gafada, sin duda.
En cuanto a mi obsesión por Cherryh, pues, sinceramente, no tengo ni idea. Hoy sería incapaz de darle tantas oportunidades a un autor que me decepcionase libro tras libro pero se ve que en 1995 no opinaba igual. Soy lector un tanto monotemático y terco, cuando me da por algo suelo agotar el tema antes que agotarme yo y esa puede ser una explicación a mi Cherryhmania.
En cualquier caso, todo esfuerzo suele tener su premio. “Las puertas de Ivrel” es un buen libro, no es una obra maestra pero si está bien escrita y se deja leer con agrado. No es raro que Cherryh la prolongase en una larga saga (el final de este primer volumen era un tanto abierto) que, como anuncié, en el 95 sigue, y, probablemente seguirá, inédita en nuestro país. Si bien hubo una edición argentina previa en los 70 (Editorial Lidium) que también sacó el segundo tomo (“El pozo de Shiuan”), la saga de Ivrel no ha tenido mucha fortuna en nuestro idioma.
En cuanto a Cherryh, “La puerta de Ivrel” no es el único libro suyo con el que he disfrutado, no puedo dejar de recordar el que puede que sea su mejor libro “Rimrunners”, ni otra buena novela suya que ha pasado un tanto desapercibida “Tiempo muerto”. Por supuesto, también me gustó “El orgullo de Chanur” aunque luego no terminé la serie. A falta de leerme algún libro suyo más como “Paladín” o “La estación Downbelow” creo poder asegurar que Cherryh es una autora bastante mediocre y chapucera pero que, a veces, consigue escribir por encima de la media y sacar alguna cosa presentable, aunque desde luego, lejos de la maestría.

2 Comments:

Blogger Carlitos said...

Te adelanto que "La estación Downbelow" (que, por cierto, es un hermoso nombre para una estación) es irregular como él sólo, con pasajes impresionantes, un comienzo espectacular, y un hundimiento a mitad de novela del que le cuesta mucho recuperarse. Pero es de esas novelas espaciales que huelen a sordidez, como Rimrunners o Pórtico. Más no he leído, y por lo visto tampoco voy a hacer el esfuerzo :)

mié. abr. 30, 04:21:00 p. m. 2008  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Bueno, lo mío no deja de ser una opinión, creo que bien fundamentada pero opinión subjetiva a fin de cuentas. En cualquier caso, es curiosos observar que Cherryh vivió un boom a mediados de los 90 de las manos de Edaf, Grijalbo y Nova para luego hundirse en el olvido. El intento de resucitarla por parte de la Factoria no ha tenido éxito. Igual, por otra parte, que en los 80 cuando Acervo quiso introducirla a rebufo de los premios que recibió "La estación Downbelow".

mié. may. 07, 08:55:00 a. m. 2008  

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