sábado, febrero 23, 2008

Requetesaldos

Los saldos de las editoriales de ciencia ficción son tan inevitables como peculiares y, a veces, previsibles. Aunque suelen aparecer en determinadas fechas (como las actuales), a veces van por libre y, sobre todo, nunca se sabe que autores y libros van a sufrir esa suerte. Aunque, en otras ocasiones, la cosa está cantada.
Ahora mismo andan por el mercado disponibles varios títulos de Minotauro y otros de Ediciones B. Ambos tiene su lógica y me llevan a una serie de reflexiones.
Ediciones B ha saldado los ejemplares correspondientes a las ediciones del 2001, 2002 y 2003 de los Premios UPC (atentos al de 2001, una joya con Negrete y Cotrina dando lo mejor de si mismos). Hasta el momento, lo obvio, todos los premios UPC se han saldado más tarde o más temprano. Y ahora el pensamiento: el premio UPC es uno de los más jugosos (en dinero) y de los más importantes (sólo hay que ver a alguno de los ganadores, aunque la irregularidad es también sorprendente) galardones de ciencia ficción de nuestro país. Y, sin embargo, nunca consigue rentabilizar su inversión. El público no responde, pilas y pilas de UPC se amontonan en las librerías de saldos. ¿Tiene sentido seguir manteniendo un premio literario que muy pocos leen? ¿Tan poca gente es aficionada a la ciencia ficción como para que esos libros pasen sin pena ni gloria? Son preguntas retóricas, no creo que sea necesario responderlas. Lo único llamativo de este saldo de B es que no haya afectado a otros títulos de su colección al margen del UPC.
El otro saldo, más jugoso, afecta a Minotauro y también tiene sus piezas de interés (Crowley, Aguilera, la antología de Franco). Tampoco llama mucho la atención ya que es la tendencia habitual de esta editorial en los últimos años. Minotauro ha tenido una evolución fácil de resumir, con Porrua se editaba a autores de calidad y se mantenían los títulos en las librerías durante años, nunca se saldaba y el fenómeno Tolkien era el motor económico de la casa. Cuando Planeta compró el sello, su nuevo director, Lorenzana, intentó seguir una política similar con algunos cambios interesantes: la aparición de autores españoles y sudamericanos y la creación de un premio importante de literatura fantástica. Se le criticó con un poco de acritud (y yo el primero) pero, tras su destitución, hay que reconocer que se le echa de menos. Los actuales dirigentes de Minotauro han decidido darle un cambio radical a la editorial: se salda a tutiplén todo tipo de autores que no cumplen un mínimo de ventas, la calidad es lo de menos y hay prisa por demostrar la rentabilidad de determinados títulos (si a los tres meses el libro no funciona, al saldo). Además, la nueva política de ediciones es, cuando menos, muy diferente a la habitual, con un marcado predominio del terror y de autores, por ser delicados, no de primera fila.
Cuando uno ve como se saldan libros de Crowley (uno de los estilistas más finos de la literatura fantástica actual) o de Aguilera (quizá el autor español con una trayectoria más firme e interesante) para dejar sitio a cosas como las obras de Tabitha King (principal mérito: ser la mujer de Stephen King) o de Shaun Hutson (uno de los peores escritores de terror de la historia, un título en disputa pero que se lleva con creces) uno no puede menos que suspirar y desear, únicamente, que le cambien el nombre a la editorial. Por aquello de que Minotauro fue lo que fue que bien poco tiene que ver con lo que ahora es.

4 Comments:

Anonymous Susana Sussmann said...

Hablando de los UPC. Yo jamás había leído los premios UPC, porque jamás los había visto (me refiero a los libros).

Nunca he visto un libro de premios UPC en una librería en Caracas. Mentira: una vez vi uno, una sola vez, y era un único ejemplar. Fue en una librería que hace años no compra nuevos ejemplares de nada que tenga que ver con fantástico, aunque una vez fue "el lugar" por excelencia.

Y hace unos meses vi dos UPC, el del 2000 y el del 2006. Estaban de saldo. la vendedora me dijo que nunca los distribuyeron a las librerías porque pensaron que eso no se iba a vender. Y los saldaron en la Feria del Libro, a un precio de risa, junto con una enorme colección de Novas. Volaron, por supuesto. No les quedó ni el polvo.

Luego que no digan que es culpa de los adicionados, si ellos ni siquiera los llegan a mostrar en las estanterías de las librerías.

dom. feb. 24, 02:44:00 a. m. 2008  
Blogger wraitlito said...

Gracias por la advertencia de los saldos y por hablar bien de autores españoles.
Desgraciadamente, lectores como yo tenemos prejuicios hacia los libros de fantasía y ciencia ficción escrita en nuestro idioma por desconocimiento, principalmente.

Ya que mencionas a Negrete, por ejemplo,no lo había leído hasta hace unos meses. 'Señores del olimpo' me ha impresionado, consigue enganchar a la acción de forma natural y encima no duda en mostrar algo de la tramoya que ha usado para montar la trama - esto es harto inusual -.

Saludos.

dom. feb. 24, 02:16:00 p. m. 2008  
Blogger Fran Ontanaya said...

Bueno, después de todo la misma colección Nova ha sido a menudo tan peregrina como la relevancia del UPC.

A todo esto, ¿puedes actualizar el enlace en la lista de blogs? El antiguo El Mar de las Tormentas desapareció cuando me mudé a un host de pago. La dirección es www franontanaya punto com barra blog barra.

lun. feb. 25, 04:45:00 a. m. 2008  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Susana --> Aqui en España los UPC se encuentran en cualquier sitio, no son nada difícles pero si poco exitosos.
Wraitlito ---> Olvidate de los prejuicios, hay libros de cf en español tan buenos o mejores que de fuera. De Negrete cualquiera de su novelas cortas que aparecern en los UPC (ya que estamos con ellos),de Rafa Marín "Lagrimas de luz" o de Aguilera y Redal la serie de "Mundos en el abismo" son buenos sitios por donde empezar, sin complejos.
Ontanaya --> Nova tuvo una buena época en sus inicios y luego el desastre, pero de eso ya se ha hablado en otros foros, creo.

mar. feb. 26, 01:10:00 p. m. 2008  

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