jueves, enero 12, 2006

Premio UPC 2004


La verdad es que últimamente estoy leyendo bastantes antologías de relatos y la que menos me ha gustado de todas es, paradójicamente, la más famosa y más cara. Cierto que un libro de este tamaño y grosor barato no podía ser pero no es menos cierto que la relación calidad precio brilla por su ausencia.
“Premio UPC 2004” es un volumen en cierta forma fallido y anticuado. El inicio es esperanzador pero pronto da un poco de idea de cual es el tono de todo el libro. En efecto, el tomo se abre con una conferencia de Miquel de Palol titulada “La herencia de los utopistas” y cuya premisa básica es que lo que llamamos literatura de ciencia ficción es solamente una evolución de la tradición utópica que arranca con “La República” de Platón. Hasta ahí todo bien, una idea atrayente, discutible y original (que de hecho Julián Díez ha tocado de una forma u otra en algunas de las opiniones que ha dejado por aquí), lo malo es que a mitad de conferencia Palol se debió de aburrir y prefirió leer uno de sus primeros relatos que ocupa las tres cuartas partes de su ensayo. Eso, por decirlo suavemente, en mi pueblo se llama jeta. Desde luego, si yo hubiera pagado por oír a ese señor y me encuentro semejante situación reclamo el precio de la entrada. En cuanto al cuento, “Velonia tours”, pues si es fantástico (al estilo realismo mágico), no es nada del otro mundo pero no tiene nada nada que ver no con la cf ni con la utopías. En fin, misterios literarios.
La novela corta ganadora es “Robo de identidad” de Robert J. Sawyer y, sinceramente, es muy, muy flojita. Se supone que es una novela negra al estilo clásico americano (Hammett y demás) pero a mi me ha parecido una torpe parodia. El misterio en si se adivina a las 10 páginas, el final se cierra de una forma más que discutible (la trama tiene más agujeros que un queso de gruyere), hay una especie como de machismo soterrado digno de los pulp de los 50 y toda la ambientación es de chiste. Por que, vamos a ver, ¿es creíble que la única colonia marciana (que tiene el tamaño de una ciudad mediana) se haya construido única y exclusivamente para la búsqueda de fósiles que son vendidos en la Tierra a los muy ricos? Sinceramente, el planteamiento me parece irreal.
En el segundo premio hubo un empate entre “Siccus” de Miguel Hoyuelos y “Las lunas invisibles” de Manuel Santos. La historia del argentino Hoyuelos es solo un poquitín mejor que la de Sawyer. En breves palabras: científicos crean una Inteligencia Artificial más lista que nosotros (los siccus del título), una malvada empresa de software recreativo se la vende a humanos estúpidos que parece que solo desean torturar a sus mascotas informáticas, los siccus se rebelan y se enfrentan a la humanidad en internet, al final empate y un atisbo de un posible futuro en que la humanidad desparece para dejar paso a la nueva raza.
Lo siento, está más visto que el tebeo, el estilo no es del todo malo pero despide un suave olorcillo al Asimov mas “robótico” de los 50, los personajes son meros estereotipos: el científico que simpatiza con la IA (que por cierto, son de un antipático que no me extraña que las torturen), la científica guapetona con la que coquetea, el científico capullo que les hace la vida imposible (y que es un traidor, claro), el presidente de la corporación ambicioso y sin escrúpulos, el fanático religiosos que se opone a los nuevos avances, el adolescente agilipollado al que sus padres ignoran... En fin, para que seguir, un conjunto de tópicos que no aburren en exceso pero que tienen un puntito de irrealidad peculiar, por ejemplo (y sin querer ofender a nadie) ¿es creíble que la empresa puntera de IA en los próximos años sea argentina?
“Las lunas invisibles” me ha gustado un poco más y, para mi, es lo único salvable del libro. Un relato complejo (y en el que da la sensación de que el propio autor se pierde un poco), resulta, en el fondo, una mezcla un poco bizarra entre una apocalíptica nueva glaciación, la existencia de vida en Marte y una tecnología experimental para convertirnos en programas informáticos que habiten en paraísos de realidad virtual. Una extraña mezcla entere lo viejo y lo nuevo aunque mucho de lo nuevo ya suene a viejo. Eso si, está bien escrito, con un toque de humor bastante de agradecer y unos personajes que son un poco más “vivos” que los de los otros relatos. Ahora bien, que los protagonistas tengan todos nombres sacados del cine, la literatura y la música (por Dios, hasta hay uno que se llama Rammstein) acaba cargando un poco.
Por último, tenemos el premio que se llevan los miembros de las propia UPC que en este caso ha sido para Santiago Egido por “El ocio de los sanos”. Es, con diferencia, lo peor del libro. La escritura es simplona, simplona, los personajes meros maniquís (la adolescente descerebrada y el joven genio de la biología) y la ambientación extremadamente burda. La idea va sobre el desarrollo de una tecnología que permite diseñar virus a la carta y totalmente inofensivos. El eje de la historia gira alrededor del uso lúdico que de dichos virus hacen los más jóvenes. Hasta ahí todo prometedor, lo malo es que automáticamente Egido se carga toda la historia por que a medida que vas leyendo te das cuenta que entre jóvenes del futuro se meten un virus y jóvenes de hoy que se meten una raya de coca no hay ninguna diferencia. Y lo peor es que todo el cuento tiene un tono absolutamente moralizador del tipo “esa juventud alocada que solo sabe hacer estupideces”. Una cosa es el shock del futuro y otra el rechazo al futuro. Egido nos pinta un escenario posible pero del que únicamente señala sus partes teóricamente más negativas y todo eso lo trufa con una alucinante visión de cómo se supone que son los jóvenes de ahora-mañana. Por cierto, si tienes 15 años lo normal es que te pases los fines de semana enteros en una megadiscoteca, te pongas de drogas (o virus) de todo tipo hasta las cejas, practiques el sexo a lo bestia y de las formas más peculiares imaginables (a ser posible en grupo), te gastes una pasta gansa en todo tipo de idioteces, y, en general, seas de un imbecil que pasma. En fin, uno no sabe si envidiar a estos adolescentes del futuro-presente o tenerles pena.
En resumen, un libro más que prescindible, máxime dado su precio y solo apto para seguidores de la cf más antañona (que me temo es la que prefiere Miquel Barceló). En cualquier caso, si alguien tiene mucha curiosidad que espere un par de años, lo saldan a 5 euros fijo.

Posdata. Acabo de releer el texto y creo que nunca había sido tan ácido o capullo desde que empecé el blog. Lo siento si a alguien le molesta pero, sinceramente, hay veces en que no queda más remedio que comportarse de esta guisa.

6 Comments:

Blogger Nacho said...

Me da que dentro de poco serás protagonista en algún foro y descrito como un crítico frustrado porque su carrera de escritor no despega y que quiere medrar en el fandom. Cosas veredes.

Sólo una nota. No sé si alguien me leerá, pero por favor. Que no pongan a los participantes de la UPC al pie de los caballos en una publicación profesional.

jue. ene. 12, 09:25:00 p. m. 2006  
Blogger Yarhel (Enric Quílez) said...

Pues después de leer tu comentario entran unas ganas de leer el libro que ni te cuento :) Es de los pocos UPC que aún no me he leído y me parece que lo voy a relegar a un polvoriento rincón una temporada larga.

Los UPC suelen ser bastante irregulares. Los hay que son realmente buenos y los hay que son simples truños. Supongo que de todo tiene que haber, pero teniendo en cuenta que cada año hay los mismos (o casi) en el jurado, hay que reconocer que tienen unos gustos... peculiares.

jue. ene. 12, 10:40:00 p. m. 2006  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Pues os juro que sido suave, de verdad que las cosas son aún peores. Bueno, no tanto pero si en el relato de Sawyer y en el de personal de la UPC, todavía no me explico como no le han dado el premio a Manuel Santos que es lo más decente del libro. Incluso el de Hoyuelos es mejor que el de Sawyer. No se, a mi me da que Barceló tiene alguna extraña fijación con el canadiense.
En cuanto al futuro que me auguras Nacho, no me extrañaría lo más mínimo que este mundo ya sabemos como es. En fin, si algún día cometo el error de escribir algo a nivel profesional y tiene este "nivel" espero que algún blogero me haga el favor de bajarme del guindo.

jue. ene. 12, 10:51:00 p. m. 2006  
Blogger Miguel Hoyuelos said...

Hola, soy el autor de Siccus. Agradezco tus palabras porque estoy seguro de que los comentarios críticos son los que más ayudan a mejorar. Seguramente soy culpable de los errores que mencionás y probablemente de varios más.
Con respecto a la ubicación de la empresa de software en Argentina, mi intención no era que se tratara de una empresa de tecnología de punta. De hecho, en la novela esta empresa maneja mal los temas de seguridad y termina quebrando. Cuando se dice que compite con las mejores a nivel internacional, se trata de publicidad de la propia empresa. Pero quizá no he sabido transmitir esto.
El tema de la inteligencia artificial no es, por supuesto, original. Sin embargo, el punto principal del libro es el análisis de los problemas éticos que surgirían en el momento de la aparición de estas inteligencias en una sociedad no muy diferente de la actual. Estas inteligencias serían en esencia indistinguibles de un ser humano. Creo que este planteo no es tan común en la ciencia ficción.
Saludos desde Mar del Plata.

vie. feb. 03, 02:55:00 p. m. 2006  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

¡Hola Miguel! En primer lugar disculparme si te he ofendido en algo, sinceramente nunca ha sido mi intencion. Por otro lado, soy simplemente un modesto lector al que internet le ha dado un arma que, me temo, es muy peligrosa, algo asi como el chiste del mono y el revolver.
En cualquier caso, creo de verdad que tu cuento es mucho mejor que el de Sawyer que se llevo el premio aunque reconozco que me gusto mas el de Manuel Santos.
En fin, es el jurado de la UPC el que decide y seguro que estan mas cualificados que yo.
Quizas mis criticas han sido un tanto agrias por que por las mismas fechas que leia tu novela lei otra de tematica similar que es, sinceramente, una obra magnifica, se trata de "Escritos fantasmas" de David Mitchell, no se, quizas ese libro me hizo poner el liston demasiado alto.
En cualquier caso un saludo y espero leer mas cosas tuyas.

vie. feb. 10, 11:05:00 p. m. 2006  
Blogger Miguel Hoyuelos said...

No hay problema, Iván. De nuevo agradezco tus palabras. En realidad, lo peor que podría pasar con mi relato es la indiferencia y, como decía un autor argentino: "lo único que quiero es que hablen de mí, aunque sea bien."

vie. feb. 24, 12:19:00 p. m. 2006  

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