martes, noviembre 29, 2005

¿Avergonzarse de escribir ciencia ficción?


Hace unos días hablé de Michael Cunningham como uno de los posibles futuros de la ciencia ficción. Ahora me toca hablar de Kazuo Ishiguro, otro autor mainstream que ha escrito una novela de ciencia ficción, en este caso “Nunca me abandones” (Anagrama). Creo que Ishiguro es un escritor de sobras conocido, quizás no tanto por su obra si no por las famosas y, a que negarlo, fascinantes adaptaciones que ha hecho el cine de sus títulos más conocidos como “Lo que queda del día” de James Ivory (un apunte personal, siempre me ha llamado la atención que el más fino analista del “espíritu” inglés sea alguien de origen japonés, misterios de la vida).
En este caso, la novela de Ishiguro toca el tema de la clonación y, parece ser, cuenta con un enfoque cercano a la novelística del XIX y a los libros de misterio y/o policíacos. Hasta ahí nada que objetar, lo que me ha molestado un tanto son las siguientes declaraciones de nuestro protagonista: Nunca concebí este libro como una novela de ciencia ficción (...) el género me aburre y no tengo la imaginación ni la voluntad para recrear ambientes futuristas. Hombre...
Decir que a uno no le gusta la ciencia ficción y escribir luego una novela de ciencia ficción me parece, cuando menos, peculiar. La sensación que me da esta afirmación es que Ishiguro está en el bando de los academicistas estrictos que no consideran la ciencia ficción como un género serio. En su derecho está pero el escribir un libro de esta temática plantea, al menos, una seria contradicción. Creo que el japonés ha descubierto algo que los lectores y autores de ciencias ficción saben desde Wells, que nuestro género preferido es ideal para extrapolar algunas de las preocupaciones que acucian a cada generación de seres humanos que pisa este planeta. Y las posibilidades de la clonación de seres humanos es una de ellas. Vamos, que el bueno de Kazuo acaba de descubrir la pólvora y, mucho me temo, que lo ha hecho sin darse cuenta de que la ciencia ficción lleva tocando este tema unios cuantos decenios antes de la oveja Dolly que fue probablemente cuando este señor, como media humanidad, descubrió el tema. A partir de ahí pueden ocurrir dos cosas, que Ishiguro como buen escritor que es nos de una buena novela que ilumine esta peliaguda cuestión o que cree un refrito para él (y me temo que buena parte del público) tremendamente original pero que para nosotros, miembros de la secta, sea un bodrio chirriante.
Ambas opciones son posibles y, desde luego, en la entrevista de El Mundo de donde he sacado la noticia hay pistas que apuntan en las dos direcciones. Por un lado el nipón parece tener buenas intenciones (la clonación humana no es el tema fundamental de la novela si no una excusa para hablar de otra historia) pero por otra parte su desconocimiento de por donde van los tiros da miedo (predice la proliferación de clones y androides en el cine y la literatura, ¡Cachis la mar! Y Fritz Lang y H. G. Wells sin enterarse.
En fin, hasta que alguien me diga si merece o no gastarse los dineros en “Nunca me abandones” propongo la relectura de “Donde solían cantar los dulces pájaros” de Kate Wilhel, Ishiguro no debe saber ni que existe pero a mi siempre me ha parecido una buena historia de clonación humana.

10 Comments:

Blogger fonz said...

O leer "La quinta cabeza de Cerbero" de Wolfe.

Que tienes más razón que un santo, es lamentable este tipo de declaraciones. Lo malo es que es de lo más común, Margaret Atwood a cuenta de su estupenda distopía "Oryx y Crake", decía que su novela no era de cf porque partía de ciencia ya existente, que en ningún momento se inventa nada. Y luego en la novela salen cerdos de inteligencia aumentada, una raza de seres humanos creados en laboratorio..., en fin. Únicamente Houellebecq se atreve a reivindicar con sinceridad (y casi virulencia) la cf aunque, lamentablemente, se toma como otra extravagancia más de su personaje de enfant terrible.

Por no hablar de las críticas y promoción de estos libros, que hacen todo tipo de filigranas para evitar las palabras malditas: "ficción especulativa", "fábula futurista"...

En fin, a mí lo que más me fastidia es que vas reivindicando entre el fandom esta cf que viene de fuera del ghetto y van estos escritores y te dejan fatal. Y eso que estoy convencido de que la novela de Ishiguro es buena...

mié. nov. 30, 03:16:00 p. m. 2005  
Blogger Fran Ontanaya said...

Tal vez le pese la CF japonesa, que pese a algunas joyas en manga, también tiene su propia tradición pulpera en plan monstruos marinos + robots gigantes.

Eso sí, sería cuestionable que un intelectual se deje llevar por la parte más "pop" de la CF. Querría yo ver si diría también que le aburre Frankenstein, Un mundo feliz o Fahrenheit 451.

mié. nov. 30, 03:17:00 p. m. 2005  
Blogger Yarhel (Enric Quílez) said...

Sí, me temo que la ciencia ficción no tiene fama literaria en casi ningún ámbito de nuestro planeta. Es una pena, pero es así.

Es más, parece que cuando un libro de ciencia ficción triunfa, deja de catalogarse inmediatamente como ciencia ficción porque "algo bueno, no puede ser ciencia ficción". En fin...

mié. nov. 30, 06:37:00 p. m. 2005  
Blogger Guajars said...

En mi experiencia como lector de CF, cualquier cosa podría caer dentro del ámbito fantasioso o "científico", el papel aguanta de todo. Los puristas preferirán la CF dura de la época dorada. El resto preferimos la CF sociológica o antropológica (o de cualquier campo del conocimiento distinto de la física).

mar. dic. 06, 05:16:00 p. m. 2005  
Blogger La ninfa de la torre de cristal said...

Creo que, por muy subestimada que está la CF, los que la apreciamos la seguiremos manteniendo en este mundo. Y si un autor no desea ser considerado de esa forma, allá él. Si cree que lo van a apreciar más en los círculos literarios por decir que no escribe CF, me parece un poquitín hipócrita, porque está criticando a los mismos lectores que comprarán su libro y le ayudarán a llegar a fin de mes...

Yo no pienso comprarlo.

jue. dic. 22, 01:28:00 p. m. 2005  
Blogger Julián Díez said...

El otro día estuvimos comentando en la cena navideña de Xatafi este tipo de temas, y me quedé un poco solo... pero bueno, cuento aquí cómo lo veo yo.
Creo que el hecho de considerar una novela que se desarrolla en el futuro como cf es algo que ha decidido la cf por su cuenta. Tras llevar intentando convencer de ese hecho al universo literario desde hace casi ochenta años, podemos llegar a una conclusión: hemos fracasado.
1984 no está considerada universalmente como una novela de cf. Ni La naranja mecánica, ni El cuento de la criada, ni La invención de Morel. La cf puede seguir clamando porque le pertenecen, pero no cuela.
Existe ya, autónomamente, una tradición conformada por esas novelas y otras muchas, que entronca con la tradición utópico-distópica del siglo XIX. Ishiguro puede considerar legítimamente que su novela -que no he leído aún- entronca con aquellas, y no con la cf, porque lo cierto es que esa tradición existe, es sólida, y es la que parece que va a ofrecer las obras más interesantes de especulación racionalista -o literatura prospectiva, o llámemoslo equis- en los próximos años. Y no la cf. La etiqueta cf puede quedar, desafortunadamente, confinada al campo de unos determinados usos y modos, como los preconizados desde el campo del hard o del space opera.

vie. dic. 23, 07:09:00 p. m. 2005  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

No estoy de acuerdo contigo, Julián. El que un autor diga que su obra es o no es una cosa no significa que tenga razón. Por ser un poco malo, Asimov decía que lo que él escribía era literatura y más de uno no lo tiene tan claro:)
No creo que el hecho de que una novela esté ambientada en el futuro la convierta automáticamente en ciencia ficción, tiene que haber también algún tipo de especulación científica (o pseudo-científica)como elemento principal o como decorado. El libro de Ishiguro, de hecho, ni siquiera transcurre en el futuro si no en nuestro presente y su tema es la clonación de seres humanos. O por lo menos eso saque en claro leyendo la entrevista de "El Mundo" que el libro todavía no ha caído en mis manos.
La cf sufre un gran desprestigio en el mundo académico español, no tengo tan claro que la cosa sea así en otros ámbitos como el mundo anglosajón. Me parece extremadamente cómodo que cuando al académico de turno un libro le guste no es cf y cuando lo desprecie si lo es. LeGuin y Disch son autores de cf y no se ruborizan por ello, el hecho de que críticos tan prestigiosos como Harold Bloom alaben novelas suyas como obras maestras no significa que dejen de ser escritores de cf y pasen ha convertirse en escritores de una tradición utópica-distópica.
Esa tradición existe (la debió de inaugurar Platón, nada menos) pero cuando sus mundos se sitúan en otro planeta, galaxia, universo alternativo o futuro lejano en vez de en islas remotas entonces se convierten en cf.
Además, existen muchos otros escritores no del ghetto que no tienen ningún problema en asumir la cf como un campo literario más. Actualmente ahí están Cunningham (hay una entrada sobre él aquí mismo) o Houllebecq. En el pasado Kingsley Amis también escribió novelas de cf y en ningún momento lo negó.
Incluso todo un premio nobel como William Golding vió como su obra maestra "El señor de las moscas" se publicaba inicialmente en una colección de cf.
Existen dos tradiciones de cf, y ambas nacen con "Frankenstein" de Mary Shelley. Este es un libro con una caracter doble muy peculiar. Novela gótica, o sea, un género despreciado en su época como la cf ahora pero, con el paso de los años, dignificado por su caracter de obra "antigua" y cumbre del Romanticismo, una corriente con todos los honores académicos posibles.
A partir de ahí cada escritor sacó lo que quiso. Unos se fijaron en sus aspectos más "literarios", un estilo depurado, una buena construcción de personajes y una especualción científico-filosófica de lo más interesante. Pero otros prefirieron fijarse más en la parte populachera, truculenta, de gran guignol que atraía al público.
Esas dos tradiciones siguen marcando la cf durante toda su historia. De la primera, la culta, salieron obras de autores como Borges, Orwell, Huxley, Bulgakov, Jünger, y, hoy en día, Ishiguro.
La otra, la popular, dió lugar al pulp americano, al nombre de cf y a todos los escritores que solemos situar en ese campo, de Asimov a Card, de Anderson a Delany.
En ambos mundos hay autores buenos y malos, lo que ocurre es que su publico tipo es diferente, aunque, en nuestros días es posible que haya gente que pueda degustar ambos universos sin mayores problemas ni sectarismos.
Y me da que tu, yo y alguno más que pasa por aquí estamos entre esos afortunados.

vie. dic. 23, 10:50:00 p. m. 2005  
Blogger J.Fidel said...

Independientemente de la etiqueta que le pongamos (o quiera ponerse el autor y/o la editorial), aunque considero que CF es tanto la que viene heredada de los pulps norteamericanos como la que entronca con la tradición utópico-distópica del siglo XIX, (tan sólo son corrientes y maneras distintas de entender la CF), la última novela de Ishiguro, "Nunca me abandones", es una de las mejores novelas que he leido en los últimos años. Y me ha "picado" para leer más obras de este autor. No la dejéis pasar.

mar. dic. 27, 06:00:00 p. m. 2005  
Blogger Francisco Ortiz said...

A Ishiguro, como a tantos otros autores bien tratados por al crítica, le da miedo que encasillen una de sus obras como "de género". En la novela negra ocurre lo mismo. El autor casi siempre dice: He tomado algunos conceptos de la novela negra para escribir la mía... Es miedo, lisa y llanamente.

vie. abr. 03, 03:26:00 p. m. 2009  
Blogger marie augustine. said...

Esta novelas es muchísimas cosas, pero no ciencia ficción; en todo caso es un recurso que escuetamente usa.

mar. ene. 11, 11:46:00 p. m. 2011  

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