sábado, enero 16, 2010

Sobre Editoriales, Baldas y los Nuevos Tiempos

El suplemento “El Cultural” del diario “El Mundo” publicó durante un par de años una curiosa sección en la que afamados escritores españoles contaban en que circunstancias habían conseguido publicar su primera obra. El resultado final de cada artículo dependía mucho del escritor de turno pero, en general, he de reconocer que disfruté con la serie. Hubo una frase que se me quedó grabada, cierto escritor (por desgracia no recuerdo el nombre) decía sentirse especialmente orgulloso de haber conseguido publicar su primer libro en la editorial Anagrama, añadiendo que tenía casi todos los libros de la editorial en su casa en un sitio de honor y le llenaba de orgullo ser parte de semejante equipo.
Bueno, ahí me salió el orgullo friki, a que negarlo, eché un vistazo a mis propias baldas y reflexioné: si yo fuera escritor ¿en que colección me hubiera gustado publicar? Se me agolparon varias repuestas tan imposible como la propia pregunta. Claro, en Minotauro, pero en la de antes, evidentemente, no en la de ahora. O en Nebular 2ª época. Claro que Martínez Roca no estaría mal, igual que Ultramar ya puestos.
Bien, creo que cualquiera puede darse cuenta de que mis baldas y las de aquel escritor son, digamos, un poquitín diferentes. No sólo leo ciencia ficción, por supuesto, pero reconozco (y eso es un fallo personal mío) que he frecuentado poco a los autores contemporáneos de narrativa geenral, y menos aún a los españoles. Hay pocos libros en mis estanterías de anagrama, o, ya puestos, de Alfaguara o Tusquets, por hablar de libros parecidos. Sí hay muchos de la extinta Bruguera, de Alianza, Destino, Plaza & Janés y otros sellos de bolsillo, división en la que, en general, esas editoriales no se han prodigado en exceso.
Cada uno tienes sus gustos, que duda cabe, pero hay que reconocer que sellos como los anteriores no han sido, precisamente, muy favorables al fantástico (con las consabidas excepciones, por supuesto). O por lo menos eso ocurría en el pasado. Por qué ahora las cosas parece que están cambiando, y, si no, sólo hay que observar al ganador y al finalista del último premio Herralde de novela (en Anagrama): “La vida antes de marzo” de Manuel Gutiérrez Aragón y “Providence” de Juan Francisco Ferré: ambos son obras fantásticas e, incluso, podrían situarse dentro de la ciencia ficción. Y utilizo el condicional por que la única información al respecto es la aparecida en la prensa y las solpas de los libros que, aparentemente, parecen ir en esa dirección. Bueno, los tengo los dos aquí al lado, me ha podido la curiosidad. Dudo que anagrama sustituya a la vieja Minotauro en mi corazoncito pero, como ya he comentado muy a menudo en este blog, los tiempos están cambiando y a una velocidad realmente asombrosa.

4 Comments:

Anonymous Carlos said...

Yo me quedo con Valdemar por su contínua labor de rescate y por hacer las cosas con calidad. No rechazo ningún catálogo que pueda traer una buena historia y, aunque no soy fiel a ninguna otra, los autores son los que me mueven a entrar en otras editoriales. Valoro, eso si, las buenas ediciones. Un saludo.

lun. ene. 18, 07:26:00 p. m. 2010  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Sí, Valdemar es otra de las grandes. Lo malo es que, salvo excepciones, para publicar en ella tienes que llevar 100 años muerto :)

mié. ene. 20, 09:43:00 a. m. 2010  
Anonymous Anónimo said...

¿Y acaso un autor no busca la pervivencia en el tiempo de su obra? :)
¡Qué mayor prueba de ello que te la publique Valdemar! ;)

Un saludo, DePeixes.

PD.- A ver si llegamos, no digo a las 600, pero sí a las 400 entradas.

vie. ene. 22, 02:28:00 p. m. 2010  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Eso me recuerda aquella anecdota sobre Woody Allen, alguien le preguntó "¿le gusta la inmortalidad que, como creador, consigue a través de su obra?", y el bueno de Allen contestó: "sinceramente, prefiero la inmortalidad de no morise nunca".
Cito de memoria, claro.

sáb. ene. 23, 11:59:00 p. m. 2010  

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