lunes, enero 02, 2012

"Cuentos Fantásticos en la España del Realismo"

Personalmente, encuentro de lo más satisfactorio la nueva moda académica centrada en la literatura fantástica. Puede que a algunos les mole eso de vivir en el ghetto pero servidor agradece que entre algo de aire fresco en unos mundos tan cerrados como el de los aficionados y, por que no decirlo, el de la crítica académica.
La literatura fantástica no es cosa de cuatro frikis zumbados, y la literatura es algo más que realismo garbancero. Por eso, que una editorial como Cátedra publique en su prestigiosa colección Letras Hispánicas (Nº 590) esta antología titulada “Cuentos fantásticos en la España del Realismo” (2006) obra de Juan Molina Porras, no puede dejar de ser una noticia por la que alegrarnos.
Y es que, además, el libro resulta modélico y muy atractivo, especialmente para aquellos que no estén muy puestos en el tema, aquí encontraran una introducción ideal para empezar en el fascinante mundo del fantástico decimonónico. Eso sí, para los más veteranos quizá pueda resultar un volumen un poco decepcionante en el sentido de que muchos de sus cuentos (por lo menos la mitad) ya aparecen en otras antologías famosas.
Aún así, este título merece la pena por el estudio introductorio de Molina Porras, ameno, interesante y poco dogmático. Personalmente, y aunque no estoy del todo de acuerdo, me ha parecido especialmente valiosa su clasificación del fantástico español del XIX en cinco categorías: cuentos fantásticos, oníricos y alucinatorios, de ciencia ficción, grotescos y, finalmente, maravillosos.
Una clasificación que, al menos, supera las simplificaciones de Todorov y coloca la ciencia ficción en el lugar que le corresponde.
En cuanto a los cuentos en sí, pues de todo como en botica pero con una calidad alta. Molina Porras coloca dos cuentos en cada categoría excepto en el caso del fantástico que llega a cuatro. Los cuentos son los siguientes:
“La hierba de fuego” de José Fernández Bremón, un autor al que ya conocíamos por sus magníficas historias de ciencia ficción y que aquí, en el terreno de la fantasía histórica medievalizante es igual de efectivo y fascinante.
“La muerte de Capeto (Memorias de un patriota)” de Vicente Blasco Ibánez, obra de su juventud y, por tanto, aún un tanto verde, pero muy interesante y con algunos toques folletinescos a lo Dumas muy de agradecer.
“La santa de Karnar” de Emilia Pardo Bazán, como otros cuentos de esta autora lleno de magia gallega y de un costumbrismo notable y muy atractivo, leyendo su producción corta a saltos de antología en antología, he llegado a la conclusión que es imprescindible una recopilación de los cuentos fantásticos de esta señora, así muchos descubrirán a alguien que no desmerece de muchos clásicos foráneos.
“La esfera prodigiosa” de Luis Valera, el desconocido hijo de Juan Valera aparece aquí presente por meritos propios, una fantasía de tipo oriental muy bien hecha y, como la esfera que la protagoniza, hipnótica.
“Año nuevo” de Silverio Lanza, es una de las pocas historias que me resultaron decepcionantes, lo mismo se puede decir de “Teitán el soberbio. Cuento de lo por venir” de Nilo María Fabra, que puede que sea muy original en sus planteamientos pero cuya prosa ha envejecido de forma pavorosa.
“Cuento futuro” de Leopoldo Alas Clarín, en cambio, está escrito de una forma maravillosa y muy inteligente, si bien reconozco que la mezcla final entre ciencia ficción y fantasía bíblica me rechina un tanto.
“Historia verdadera o cuento estrambótico, que da lo mismo” de Antonio Ros de Olano, es otro ejemplo de cuento que se me atraganta, especialmente por qué al estar escrito con una prosa tan compleja como trabajada se hace difícil de seguir, aunque reconozco que el surrealismo de Olano y su culto estético de la escritura tiene sus merecidos fans.
“Celín” de Benito Pérez Galdós es un buen ejemplo de la muy olvidada producción fantástica del autor de los ”Episodios Nacionales”, mucho más abundante de lo que parece en un autor oficialmente realista como él. El cuento está primorosamente escrito y engancha desde el principio, pero, además, las sub-lecturas simbólicas son de lo más jugoso y la riqueza de Don Benito a la hora de crear un ambiente mágico y, a la vez, amenazante, son toda una delicia para el lector.
“Mr. Dasant, médico aerópata” es el segundo cuento de Sánchez Bremón y una de las joyas de la colección, lo único malo es que se ha convertido en un pequeño clásico y aparece en otras antologías pero su re-lectura sigue siendo tan jugosa como la primera vez, hilarante, pleno de sentido de la maravilla y muy crítico con algunos males que en nuestros días están plenamente desarrollados, Bremón es el tesoro oculto del fantástico español del siglo XIX.
“La buena fama” de Juan Valera es un interesante cuento de hadas para adultos, y, lo mismo puede decirse del segundo cuento de su hijo Luis, “Historia del rey Ardido y la princesa Flor de Ensueño”, sólo que en este caso el Valera menos famoso sale ganando, posiblemente por el tono irónico y las influencias germánicas que aparecen en su historia y la dotan de una textura realmente original.
En fin, una iniciativa de lo más interesante y lograda y, además, a muy buen precio. Libros como este son un gusto para el aficionado.

6 Comments:

Blogger Manuel Torcuato said...

Excelente crítica con la que coincido en casi todo. "La esfera prodigiosa", "Dansart, médico areopata" y "La santa de Karnar" mis favoritos. Lo de Silverio Lanza, Ros de Olano y Nilo Fabra de bastante difícil digestión.
Lo de Galdós y Clarín, sin ser lo mejor que escribieron, evidentemente, con detalles de genio como no podía ser menos.

Casi todos los cuentos que he leído de Fernández Bremón me han gustado. Un excelente narrador lleno de fantasía y humor. Ahora bien, no creo que sea el gran autor olvidado del fantástico decimonónico español. José Selgas con su libro "Escenas fantásticas" (tiene otro "Mundo invisible" que no he leído) me gusta más, aunque solo sea porque no mezcla humor con el tema fantástico sobrenatural. Un saludo y enhorabuena por el blog.

lun. ene. 16, 12:36:00 a. m. 2012  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Gracias por los piropos. Es cierto que Fernández Bremón ya no es el gran autor olvidado del fantástico nacional, entre otras cosas por qué existe ya una edición moderna de sus cuentos (creo que en Lengua de Trapo). Tomo nota de Selgas, un autor totalmente desconocido para mí.

lun. ene. 16, 12:32:00 p. m. 2012  
Anonymous Juan Molina said...

Vamos a ver, Luis Valera no era hermano de don Juan sino su hijo. No pasa nada, pero los datos son los datos. Hasta ahora solo conocíamos un único libro de Fernández de Bremón: "Cuentos", Ha sido reeditado hace pocos años en Lengua de Trapo en una edición estupenda de Rebeca MArtín que ha descubierto otros relatos en revistas de la época. Esperemos que pueda publicarlos pronto. Nilo Mª Fabra no es un gran escritor pero es un adelantado en la ciencia ficción en castellano y tenía que incluirlo en la antología. Gracias por leerme, si os inyeresa algún escritor raro del XIX, aquí estoy Juan Molina Porras

vie. mar. 23, 08:10:00 p. m. 2012  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Efectivamente, los datos son los datos. El fallo fue mio y ya lo he corregido. Un lapsus absurdo.
Hay otras antologías con esta temática en el mercado, de ahí que comentase que algunos cuentos se repiten, especialmente los de Bremón, esperemos que esa nueva recopilación de sus cuentos olvidados vea algún dia la luz. Sigo pensando que Nilo Mª Fabrá ha envejecido pavorosamente y desluce en comparación con el resto de los cuentos pero, en cualquier caso, una maravillosa antología señor Molina, mis más sinceras felicitaciones.
¿Algún otro proyecto similar en mente?

sáb. mar. 24, 04:09:00 p. m. 2012  
Anonymous Juan Molina said...

Nada de señor, solo Juan. Publiqué hace unos años "Cuentos españoles de terror y humor" en Akal. Debería llamarse "La herencia de Poe en España" porque son los primeros relatos influidos por el norteamericano en nuestra lengua. Como es evidente, unos mejores y otros perores; unos conocidos y otros mucho menos. Están en prensa y en la misma editorial unas leyendas del XIX pero no sé cuándo saldrán. De nuevo, gracias por los comentarios. SALUDOS

dom. mar. 25, 10:21:00 a. m. 2012  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Suena interesante, intentaré hacerme con un ejemplar. En realidad entiendo que no todos los relatos sean necesariamente buenos, a fin de cuentas también es importante dar una visión histórica del género.

lun. mar. 26, 03:28:00 p. m. 2012  

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