domingo, diciembre 03, 2006

"La Estatua de Mármol" de Joseph von Eichendorff


“La Estatua de Mármol” del barón Joseph von Eichendorff (1819) fue una obra que en su momento causó sensación y que influyó poderosamente en la segunda generación romántica alemana (gente como Tieck, Mörike o Hauffs). La historia que narra es muy sencilla. Un joven noble alemán decide ver mundo y recala en la ciudad italiana de Lucca, allí encuentra un ambiente amable y festivo y se enamora de una de las bellezas locales pero también traba amistad con un siniestro personaje al que todos parecen evitar. Esa misma noche, el joven descubre un jardín donde hay una estatua de mármol que representa a la diosa Venus y que causa en él en efecto devastador. Al día siguiente, vuelve al mismo sitio para encontrarse con una mansión donde tiene lugar una especie de fiesta continua y cuya dueña es la encarnación en carne y hueso de la estatua.
Lo más llamativo de este breve relato es la ambientación onírica que lo impregna. Eichendorff se muestra como un hábil artista a la hora de recrear una ambiente ensoñador, o cuando decide mostrarnos las delicias de la noche. Durante muchas páginas uno no sabe muy bien si está ante un sueño terriblemente vivo o ante la realidad misma. Nada de lo que le pasa al joven protagonista es dañino en si mismo pero el lector siempre tiene la sensación de que hay algo inquietante en esa mansión y en sus extraños moradores.
Quizás lo más interesante para el lector moderno es que este cuento es uno de los primeros en introducir una serie de elementos que luego se han vuelto comunes en la literatura de terror. La idea de que uno puede visitar una casa un noche para descubrir al día siguiente que sólo es un solar en ruinas, aunque hunde sus raíces en el folklore centroeuropeo, se expone aquí por primera vez de una forma moderna. Al mismo tiempo, los dioses de la antigüedad que se niegan a desaparecer con la llegada del cristianismo y que aún son capaces de perturbar el sueño de los hombres nos remiten claramente a un gran número de autores entre los que, a bote pronto, el nombre más evidente es el de Lovercraft.
Un relato evocador, onírico, amable y muy bien escrito que consigue que uno tenga deseos de conocer más de la obra fantástica de Eichendorf. Misión imposible, por supuesto, a menos que uno lea alemán. Olañeta ha conseguido con este volumen una edición exquisita de buen gusto y elegancia aunque a un precio desmesurado para un relato de apenas 40 páginas. Este tipo de ediciones elitistas nunca me han acabado de convencer. Más sencillo hubiera sido haber hecho una antología más larga de cuentos y novelas cortas de este escritor por el mismo precio. Pero eso es soñar despierto así que conformémonos al menos con este delicado relato.

3 Comments:

Blogger Montoya said...

Acabo de descubrir este blog y he quedado muy gratamente sorprendido, sobretodo por la reseña hecha de lo publicado de Hoffmann por Alianza Editorial, primer post que he leído. Mis loas al trabajo realizado.

jue. dic. 07, 04:44:00 a. m. 2006  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

¡Gracias!

jue. dic. 14, 08:55:00 p. m. 2006  
Blogger Mario said...

Acerca de la literatura me interesa tener la chance de comprar diversos libros cuando tengo la oportunidad. Desde hace mucho tiempo tengo ganas de viajar y por eso quiero aprovechar con Avantrip para conseguir pasajes y disfrutar de leer nuevas cosas en el vuelo

mié. feb. 26, 03:33:00 a. m. 2014  

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