martes, marzo 13, 2012

El Fondo del Cielo" de Rodrigo Fresán

Rodrigo Fresán es un autor con unas credenciales irreprochables. Uno de esos escritores que publica en las grandes editoriales, cuyas obras son reseñadas puntualmente en los suplementos culturales de los grandes periódicos (generalmente con buenas críticas), alguien que escribe una literatura seria y presentable.
Sin embargo Fresán (nacido en 1963) pertenece a una generación que ha perdido una serie de complejos literarios bastante agudizados entre sus predecesores y que declara un profundo amor y conocimiento por la literatura de género. Es un tipo de escritor, cada vez más habitual, que igual que prologa o anota a Carson McCullers o a John Cheever, puede dirigir una colección de literatura policiaca o, como en este libro, demostrar unos conocimientos enciclopédicos, dignos del friki más friki, sobre la ciencia ficción. En fin, ya era hora que este tipo de escritores empezase a dar la cara.
Aún así, Fresán todavía presenta una cierta timidez, según él “El fondo del cielo” no es una novela de ciencia ficción si no con ciencia ficción. Personalmente, estas disquisiciones semánticas tan profundas me suelen resultar bastante indescifrables, meros sofismas sin mayor interés. “El fondo del cielo” es una novela de ciencia ficción y, en cualquier caso, sobre la ciencia ficción.
Es una novela de ciencia ficción por qué el eje del libro es, nada menos, que una fracasada invasión extraterrestre versión sutil. Y, además, sigue un viejo mecanismo narrativo que consiste en presentar la historia de una manera totalmente convencional y realista, dejando algunos detalles raros y difíciles, para, en el último capítulo, hacer saltar la sorpresa final y mostrarnos todo el entramado fantástico que hay detrás de la historia. Así que en ese sentido, nada nuevo bajo el sol.
Sin embargo, “El fondo del cielo” es también una novela sobre la ciencia ficción, sus protagonistas son adolescentes norteamericanos de los años 30, fans activos del género al estilo de los Futurianos neoyorkinos (Pohl, Kornbluth, Asimov) que se acaban convirtiendo en escritores de ciencia ficción. Y es en esta parte concreta donde Fresán escribe su auténtica declaración de amor por el género. El recorrido que hace en la primera parte del libro no deja de ser una muy lúcida historia de la ciencia ficción, con todos sus logros y fracasos. Una visión que, curiosamente, incide en muchos de los debates frikis que la han sacudido en los últimos años. Especialmente el dedicado al fracaso final de este género a la hora de ganar en madurez literaria. Por estas páginas desfilan, disfrazados o presentados explícitamente, los autores más famosos y conocidos del género, retratados de una forma inmisericorde con toda su gloria y sus miserias (de la misma forma que la descripción de los jóvenes frikis de los años 30 es también irreprochable, a la vez que un tanto cruel y perfectamente asimilable a la experiencia española de los 80-90).
Sin embargo, la pasión de Fresán por la ciencia ficción se nota en más puntos, no solo en esa primera parte de historia del género, o en que el libro sea realmente una auténtica novela de ciencia ficción. Se nota también en el enfoque del capítulo central del libro que, en cierta forma, puede verse también como un homenaje a la New Wave, con especial énfasis en sus idas de olla estilísticas y temáticas.
Con todo, Fresán es un tipo listo por qué “El fondo del cielo” da el pego y puede ser leída perfectamente por un lector que huya de la ciencia ficción, ya que, para cuando se quiera dar cuenta de en donde se ha metido, es tarde. Este logro no sólo se consigue publicando en una editorial mainstream como Mondadori. Se consigue presentando una historia de amor extraña y peculiar pero muy atrayente, de las que enganchan a cualquiera nada más empezar. Un triángulo amoroso (o más bien cuadrado) de lo más impactante. Pero se consigue también con un estilo único, original, curioso, de esos que hay que cogerles el truco pero que merece la pena y que, indudablemente, hacen las delicias de los lectores más exquisitos.
Lo malo es que con estas armas Fresán corre el riesgo de ahuyentar a muchos de los lectores de ciencia ficción habituales. Al respecto, sólo puedo decir una cosa: allá ellos.
Y es que “El fondo del cielo” es una novela magnífica, uno de los grandes títulos de ciencia ficción de los últimos tiempos, tan atrayente por su historia de amor y su estilo inimitable, como por ser una historia de ciencia ficción y de la ciencia ficción.
Únicamente me atrevo a ponerle un pero, su brevedad. 262 páginas que me han sabido a poco. Especialmente si tenemos en cuenta que en el epilogo final Fresán reconoce que el borrador original era infinitamente más enorme, con una descripción detallada hasta la exhaustividad de todos los grupúsculos de fans de la ciencia ficción de los E.E.U.U. de los años 30 y un capítulo central (recuerden, el más New Wave) mucho más extenso.
Bueno, Fresán está en su derecho de escribir el libro que le de la gana pero, personalmente, me hubiese encantado leer ese otro libro que no pudo ser.

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Has hecho una crítica muy justa y puntual, me gusto leerla, creo que has entendido mejor que yo este libro y eso que lo leí completo y eso que me costo pillarle el truco, creo que Fresán es un escritor muy original y cuando digo original digo jodidamente original. Saludos.

mar. mar. 13, 11:50:00 p. m. 2012  
Blogger Mario A. said...

"estas disquisiciones semánticas tan profundas me suelen resultar bastante indescifrables, meros sofismas sin mayor interés". Completamente de acuerdo! Las páginas de agradecimiento son otra muestra de su entusiasmo por el género. Menciona a gente no tan conocida como James Tiptree o Cordwainer Smith.

Saludos

mié. mar. 14, 11:40:00 a. m. 2012  
Blogger Kaplan said...

El fondo del cielo es, como bien dices, una extraordinaria novela de ciencia ficción sobre la ciencia ficción. Una biografía del género novelada en clave de ciencia ficción. Como ficción es maravillosa; como roman a clef, historia con los nombres cambiados, deliciosa. Identificar a cada uno de los personajes es un plus que produce en el aficionado un gran placer. Un libro grande, de verdad. Tanto como ignorado.

mié. mar. 14, 08:21:00 p. m. 2012  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Bueno, no sé si tan ignorado, desconozco su rendimiento a nivel de ventas. Creo que en Prospectiva también salió una crítica elogiosa y en algún blog más he leído referencias.
Sin ir más lejos aquí ha provocado tres mensajes, muy por encima de la media de otras entradas.
En cualquier caso un libro extraordinario que quizá sea más leído por lectores mainstream pero al que sólo se le puede sacar todo su jugo si uno es un friki de tomo y lomo,aunque, posiblemente ese sector sea el que menos se acerque a él, por qué lo saca una colección no de género y por qué Fresán escribe "raro". Una pena, desde luego.

mar. mar. 20, 09:43:00 a. m. 2012  
Anonymous Anónimo said...

Concuerdo con los comentarios de arriba. Me gustó la reseña, pero se puede mejorar bastante: el libro te da para eso. Este libro es una maravilla. Creo que sí es un poco ignorado, pero pienso que es una de las mejores novelas contemporáneas.

mié. may. 09, 10:01:00 p. m. 2012  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Siento no estar a la misma altura que Fresán, pero seguiré intentándolo y puede que algún día me salga una crítica decente.

mié. jun. 06, 08:55:00 a. m. 2012  
Blogger Iván Fernández Balbuena said...

Siento no estar a la misma altura que Fresán, pero seguiré intentándolo y puede que algún día me salga una crítica decente.

mié. jun. 06, 08:56:00 a. m. 2012  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home